¿Y TU TE OLVIDAS DE TUS RAÍCES?
Mi familia es humilde con un corazón lleno de felicidad, somos ocho hermanos, 2 mujeres y 6 hombres, mis padres son campesinos, trabajaron muy duro para darnos estudio, comida, ropa y amor.
Cuando entre al magisterio sentía que tenía todo: casa, familia, comida, , y otros gustos que me hicieron cambiar, exigía a los padres de familia el material para que trabajaran mis alumnos, no comprendía su situación económica lo único que a mi me importaba era mi trabajo. Hasta donde volé sin darme cuenta que no todas las personas tienen para darles de comer a sus hijos, que egoísta era al pensar sólo en mi, olvidando mis raíces, cuando inicie en el magisterio comprendía la situación de las personas y apoyaba a las más necesitadas siempre recordando las carencias que sufrí cuando era pequeña.
Paso el tiempo, olvide los buenos tratos con las personas de escasos recursos exigiendo material didáctico para que trabajarán sus hijos cuando pude trabajar con otro material, olvide la gente que me apoyo cuando más lo necesitaba, la que daba la cara por mi, me siento avergonzada.
Hoy lunes 19 de noviembre fui a la casa de mis padres, al observar que estaban desgranando la mazorca les ayude, tocaron la puerta, eran unos pequeños pidiendo trabajo para llevar dinero a su mamá para dar de comer a sus hermanitos, mi padre que siempre me enseño a dar la cara por los pobres los paso al patio les ofreció una mandarina y trabajo.Cuando los pequeños empezaron a desgranar observe que uno de ellos tenía las mejillas hinchadas le pregunte que tenía y comento que tenía un riñón más pequeño por falta de dinero no se había atendido, sentí un escalofrió ahí me di cuenta que tan rápido había olvidado mis raíces.
Hay persona pobres que nos necesitan, y nosotros por tener una posición económica diferente sentimos que todos tienen las mismas oportunidades sin darnos cuenta de la pobreza extrema que vive nuestro país nuestra gente.
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